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El irrigador bucal: usos y beneficios

Sin dudas, el irrigador bucal es una herramienta que nos ayudará con la salud bucal. Mantener una buena higiene bucodental no consiste únicamente en cepillarse los dientes después de cada comida. Aunque el cepillo es imprescindible para eliminar la placa bacteriana de las superficies dentales, hay zonas especialmente difíciles de alcanzar, como los espacios entre los dientes o alrededor de algunos tratamientos dentales. Es precisamente ahí donde puede resultar útil un irrigador bucal.

Este dispositivo utiliza un chorro de agua a presión controlada para ayudar a eliminar restos de alimentos y placa bacteriana de determinadas zonas de la boca. Su utilización puede complementar el cepillado y, en determinadas personas, facilitar una rutina de higiene más completa.

Pero ¿realmente es necesario utilizarlo? ¿cómo debe emplearse?, ¿puede sustituir al hilo dental?, ¿está indicado para todo el mundo?. En esta entrada, vamos a resolver todas estas dudas.

¿Qué es exactamente un irrigador bucal?

Un irrigador bucal es un dispositivo que expulsa agua mediante un pequeño cabezal, generando un chorro que puede dirigirse hacia dientes y encías.

La presión del agua permite acceder a lugares donde el cepillo convencional tiene más dificultades para llegar. Por eso, el irrigador bucal puede ser especialmente interesante como complemento de higiene en personas con determinadas necesidades. 

Su funcionamiento es sencillo: se llena el depósito con agua, se selecciona una intensidad adecuada y se dirige el chorro hacia la zona que queremos limpiar.

Eso sí, no debemos confundir la comodidad del dispositivo con una limpieza milagrosa. El irrigador bucal forma parte de una rutina de higiene y no sustituye al cepillado ni a las revisiones odontológicas.

¿Para qué sirve un irrigador bucal?

Uno de los principales usos del irrigador bucal es ayudar a eliminar restos de alimentos acumulados entre los dientes y alrededor de determinadas estructuras.

Puede resultar especialmente práctico para los pacientes:

  • que necesitan mejorar la higiene de determinadas zonas de difícil acceso
  • que tienen implantes dentales
  • que llevan ortodoncia
  • que tienen puentes o coronas.
  • que tienen dificultades para utilizar correctamente el hilo dental
  • que tienden a acumular restos de comida entre los dientes.

En estos casos, el irrigador bucal puede facilitar considerablemente la higiene diaria.

Además, para algunas personas utilizar un dispositivo de este tipo resulta más sencillo y cómodo que manejar el hilo dental, lo que puede favorecer la constancia de la rutina.

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Beneficios del irrigador bucal

La principal ventaja del irrigador bucal es que facilita la limpieza de zonas de difícil acceso mediante la acción del agua.

Ayuda a eliminar restos de alimentos

Después de comer, algunos restos pueden quedar atrapados entre los dientes. El irrigador bucal puede ayudar a desalojarlos mediante el chorro de agua.

Esto puede ser especialmente útil cuando existen aparatos de ortodoncia, prótesis o espacios donde los alimentos tienden a acumularse. Y está especialmente indicado en pacientes con cualquier tipo de prótesis, bien sean carillas, prótesis sobre implantes o prótesis fijas sobre dientes para limpiar los espacios debajo y entre las propias prótesis.

Facilita la higiene alrededor de ortodoncia

Los brackets y los arcos de ortodoncia crean numerosos rincones donde pueden quedar restos de comida y placa.

En estos pacientes, un irrigador puede convertirse en un complemento práctico para facilitar la limpieza diaria, siempre acompañado de un correcto cepillado y de las herramientas interdentales indicadas por el profesional.

Puede ser útil alrededor de implantes y prótesis

Las restauraciones dentales requieren también una higiene cuidadosa. El irrigador bucal puede ayudar a limpiar determinadas zonas alrededor de implantes, coronas o puentes.

En estos casos es especialmente importante seguir las indicaciones del odontólogo, ya que no todos los pacientes tienen las mismas necesidades de higiene.

Puede facilitar la rutina de higiene

Hay personas a las que el hilo dental les resulta complicado de utilizar correctamente. Para ellas, un irrigador bucal puede ser una alternativa complementaria más sencilla de incorporar a la rutina diaria.

La mejor herramienta de higiene, en cualquier caso, será aquella que permita mantener una rutina constante y adecuada.

¿El irrigador bucal sustituye al hilo dental?

Esta es probablemente una de las preguntas más habituales.

La respuesta no debería plantearse como una competición entre ambos métodos. El irrigador bucal y la limpieza interdental cumplen funciones complementarias y la elección dependerá de las características de cada persona.

El hilo o los cepillos interdentales permiten realizar una limpieza mecánica entre los dientes, mientras que el agua a presión del irrigador bucal puede ayudar a eliminar restos y limpiar determinadas zonas.

Por eso, antes de abandonar el hilo dental o los cepillos interdentales, lo recomendable es consultar con la clínica qué método resulta más apropiado en cada caso.

¿Cómo utilizar correctamente un irrigador bucal?

Utilizar un irrigador es sencillo, pero conviene tener en cuenta algunos aspectos.

  • Llena el depósito.
    Utiliza agua y evita añadir productos que no estén específicamente recomendados por el fabricante o por tu odontólogo.
  • Selecciona una presión adecuada.
    Si nunca has utilizado un irrigador bucal, empieza con una intensidad baja. No es necesario utilizar la máxima potencia para conseguir una buena higiene.
  • Coloca el cabezal correctamente.
    Inclínate ligeramente sobre el lavabo y dirige el chorro hacia la zona que deseas limpiar.
  • Recorre la boca de manera ordenada.
    Puedes comenzar por la parte posterior de una arcada y avanzar diente por diente para no olvidar ninguna zona.
  • No dirijas el agua con excesiva fuerza sobre las encías.
    La higiene debe resultar eficaz, pero también cómoda. Si aparece dolor, sangrado persistente o molestias, conviene consultar con el dentista.

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¿Todo el mundo necesita un irrigador bucal?

No necesariamente.

Aunque el irrigador bucal puede ser muy útil para determinadas personas, no significa que todos los pacientes necesiten incorporarlo a su rutina.

En clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, repetimos que la mejor higiene bucodental es aquella que se adapta a las necesidades individuales. Edad, anatomía de la boca, presencia de ortodoncia, implantes, prótesis, enfermedades periodontales o habilidad para realizar la limpieza interdental son factores que pueden modificar las recomendaciones.

Por eso, antes de comprar un irrigador, puede ser interesante consultar con el equipo odontológico. Una pequeña valoración puede ayudar a elegir tanto el dispositivo como la técnica más adecuada.

Irrigador bucal: un complemento, no un sustituto

El irrigador bucal puede ser un gran aliado para mejorar determinados hábitos de higiene, pero no debemos atribuirle funciones que no tiene.

Una boca sana necesita una rutina completa: cepillado con una técnica adecuada, limpieza interdental cuando esté indicada, revisiones odontológicas periódicas y unos hábitos saludables.

El irrigador bucal puede incorporarse a ese conjunto y facilitar la limpieza de determinadas zonas, especialmente en pacientes con necesidades concretas.

En definitiva, más que preguntarnos si el irrigador es imprescindible, deberíamos preguntarnos si puede ser útil para nuestra boca y cómo debemos utilizarlo correctamente.

Porque en salud bucodental, la mejor herramienta es siempre la que utilizamos bien y de forma constante.

“Una boca más limpia empieza con buenos hábitos”

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Caries interdental: la caries que no puedes ver

Hay caries que podemos detectar fácilmente al mirarnos al espejo y otras que pueden avanzar durante meses sin que sepamos que están ahí. Es el caso de la caries interdental, una lesión que aparece en el espacio entre dos dientes y que, precisamente por encontrarse en una zona de difícil acceso y poca visibilidad, puede pasar desapercibida durante bastante tiempo.

Quizá alguna vez te hayas preguntado: “Si me cepillo los dientes todos los días, ¿cómo puedo tener una caries?”. La respuesta puede estar en un lugar que el cepillo no consigue limpiar completamente: los espacios entre los dientes.

La caries interdental no significa necesariamente que exista una mala higiene. Puede aparecer incluso en personas que se cepillan correctamente, especialmente cuando la limpieza interdental no forma parte de la rutina diaria. Y es muchísimomás frecuente y problemática en personas con apiñamiento dental.

Y aquí está una de las claves: cuidar la boca no consiste únicamente en limpiar lo que vemos.

¿Qué es exactamente una caries interdental?

La caries interdental es aquella que se desarrolla en las superficies laterales de los dientes o puntos de contacto, justo en la zona donde una pieza dental contacta con otra.

Es un área especialmente susceptible a la acumulación de placa bacteriana y restos de alimentos. Cuando determinadas bacterias presentes en nuestra boca utilizan los azúcares de la alimentación, generan ácidos que pueden atacar progresivamente el esmalte dental. Además, no solemos insistir mucho por esa zona al estar también la “papila”, esa encía entre dientes que es sensible a los cepillados.

El proceso comienza normalmente de forma silenciosa. Primero puede producirse una pérdida de minerales del esmalte y, si las condiciones se mantienen, la lesión puede avanzar hacia capas más profundas del diente.

El problema es que todo esto puede ocurrir sin que podamos verlo.

Por eso, una caries interdental puede evolucionar sin provocar inicialmente dolor ni molestias evidentes.

¿Por qué puede pasar desapercibida?

La localización es uno de los principales motivos.

Cuando nos miramos los dientes frente al espejo podemos observar bastante bien sus caras externas, pero resulta prácticamente imposible comprobar qué está ocurriendo entre dos piezas dentales.

Además, el hecho de no sentir dolor puede darnos una falsa sensación de seguridad.

Una caries interdental puede ser pequeña y no producir ningún síntoma. En otras ocasiones, las primeras señales aparecen al consumir alimentos fríos o dulces, al masticar o incluso al utilizar el hilo dental.

Por eso, no debemos utilizar el dolor como único indicador de que nuestros dientes están sanos.

Las revisiones odontológicas permiten detectar alteraciones que no somos capaces de identificar en casa y, cuando es necesario, determinadas pruebas radiográficas pueden ayudar a localizar lesiones ocultas.

El cepillo no llega a todas partes

Cepillarse los dientes al menos dos veces al día es fundamental para mantener una buena salud bucodental. Pero hay algo que debemos tener claro: el cepillo no puede limpiar perfectamente todas las superficies de los dientes.

Las cerdas realizan un excelente trabajo en muchas zonas, pero tienen dificultades para acceder a los espacios interdentales, especialmente cuando los dientes están muy juntos.

Por eso, prevenir la caries interdental requiere incorporar a nuestra rutina algún sistema de limpieza entre los dientes.

El hilo dental puede ser adecuado cuando los espacios son estrechos. En otras personas pueden resultar más eficaces los cepillos interdentales. Incluso el irrigador es una herramienta magnífica para llegar a todas partes.

No existe una única herramienta perfecta para todo el mundo. La anatomía de cada boca, el tamaño de los espacios, la presencia de ortodoncia, implantes o determinadas restauraciones pueden hacer que una opción sea más recomendable que otra.

La clave no está en utilizar más productos, sino en utilizar el adecuado y hacerlo correctamente.

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¿Qué señales pueden alertarnos?

Una caries interdental puede permanecer completamente asintomática, pero existen algunas señales que deberían hacernos prestar atención:

  • Cambios de coloración o aparición de una sombra entre los dientes.
  • Dolor localizado al masticar.
  • Mal sabor o molestias recurrentes en una zona concreta.
  • Molestias al pasar el hilo dental.
  • Sensación de que la comida se queda atrapada siempre entre los mismos dientes.
  • Sensibilidad al frío o a los alimentos dulces.

Estos síntomas no significan necesariamente que exista una caries. Pueden tener otros orígenes. Sin embargo, sí son motivos suficientes para consultar con la clínica.

Especialmente importante es prestar atención cuando una molestia se repite siempre en el mismo punto.

¿Cómo se diagnostica?

Detectar una caries interdental puede ser más complicado que diagnosticar una caries situada en una superficie visible.

Durante la revisión, realizaremos una exploración de los dientes y las encías y valoraremos el estado de las zonas de contacto.

En determinados casos puede ser necesario recurrir a radiografías ante cualquier sospecha y de rutina, con los años, según qué pacientes para observar aquello que queda oculto entre los dientes.

Esto explica por qué las revisiones periódicas son tan importantes. No se trata únicamente de acudir al dentista cuando algo duele, sino de detectar posibles problemas cuando todavía son pequeños.

Caries interdental: ¿cómo se trata?

El tratamiento de una caries interdental dependerá fundamentalmente de su profundidad y de la cantidad de tejido dental afectado.

En clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, cuando la lesión se encuentra en una fase muy inicial, valoramos medidas preventivas y remineralizantes destinadas a detener o controlar su progresión.

Si ya existe una cavidad, será necesario eliminar el tejido afectado y restaurar el diente mediante una reconstrucción con resinas..

Cuando la lesión alcanza zonas más profundas, el tratamiento puede ser más complejo. Incluso necesitar restauraciones cerámicas para garantizar la futura integridad del diente.

Por eso, detectar una caries interdental cuanto antes siempre juega a nuestro favor. Una lesión pequeña suele permitir un tratamiento más conservador que una caries que ha permanecido sin tratar durante meses.

Prevenirla empieza entre los dientes

La mejor estrategia frente a la caries interdental es evitar que aparezca.

Para ello, conviene prestar atención a varios aspectos:

  • Cepillado adecuado. Dos veces al día como mínimo, utilizando una técnica correcta y una pasta dental fluorada.
  • Higiene interdental. Hilo dental o cepillos interdentales, dependiendo de las características de cada boca.
  • Control del azúcar. No solo importa la cantidad que consumimos. También es importante la frecuencia con la que nuestros dientes están expuestos a alimentos y bebidas azucaradas.
  • Revisiones odontológicas. Permiten detectar lesiones tempranas y comprobar si nuestra higiene está siendo realmente eficaz.

Además, no todas las personas tienen el mismo riesgo. El apiñamiento dental, determinados tratamientos de ortodoncia, algunas restauraciones o una anatomía con espacios muy reducidos pueden dificultar la higiene.

En estos casos, en nuestra clínica enseñamos cómo adaptar nuestra rutina.

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Una caries pequeña también merece atención

A veces pensamos que una pequeña caries no es importante porque no duele. Sin embargo, el dolor no determina por sí solo la gravedad de una lesión.

Una caries interdental puede comenzar siendo muy pequeña y avanzar progresivamente hacia el interior del diente.

Esperar a que duela puede significar que la lesión ya ha alcanzado una fase en la que el tratamiento resulta más complejo.

Por eso, la prevención y el diagnóstico precoz son dos de las mejores herramientas que tenemos para conservar nuestros dientes naturales durante más tiempo.

¿Cuándo deberías acudir al dentista?

Si notas sensibilidad persistente, dolor, molestias al masticar o cambios en una zona concreta de la boca, lo recomendable es solicitar una valoración.

Pero incluso cuando todo parece estar bien, las revisiones periódicas siguen siendo importantes.

Una caries interdental puede no dar ninguna señal hasta que ha progresado considerablemente. Una revisión permite buscar precisamente aquello que nosotros no podemos ver.

Y esa es, en realidad, una de las grandes ventajas de la odontología preventiva: no esperar a que un problema se haga evidente para empezar a solucionarlo.

Resumen

La caries interdental puede ser difícil de ver, pero no es difícil de prevenir si incorporamos unos buenos hábitos a nuestra rutina.

Desde clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, recordamos que cepillarse correctamente, limpiar entre los dientes, controlar el consumo de azúcar y acudir a las revisiones recomendadas forman un equipo mucho más eficaz que esperar a que aparezca el dolor.

Nuestros dientes están juntos, pero nuestra higiene también debe llegar a cada uno de esos pequeños espacios.

¡Lo que no ves también cuenta!

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Cuidado dental preventivo y de calidad

El cuidado dental es esencial para mantener una buena salud bucal y general. Sin embargo, muchas personas tienden a ignorar la importancia de la prevención y solo visitan al dentista cuando enfrentan un problema, como caries o dolor dental. El cuidado dental preventivo y de calidad se enfoca en evitar problemas antes de que ocurran, lo que no solo protege la salud bucal, sino que también reduce el costo y el tiempo que implica el tratamiento correctivo.

En esta entrada analizaremos la importancia del cuidado dental preventivo, las prácticas recomendadas y los beneficios en la salud dental.

La importancia del cuidado dental preventivo

El cuidado dental preventivo tiene como objetivo prevenir enfermedades dentales y mantener una boca saludable. Esto implica no solo visitas regulares al dentista, sino también la adopción de hábitos saludables en el hogar. Las principales afecciones que se busca evitar con la prevención son:

  • Caries: Una de las afecciones más comunes en niños y adultos. Las caries es una enfermedad multifactorial, una de las causas son las  bacterias que descomponen el azúcar en los alimentos, generando ácidos que erosionan el esmalte dental.
  • Enfermedades periodontales: Estas enfermedades afectan a las encías y el hueso que soporta los dientes. La gingivitis, el inicio de la enfermedad periodontal, puede progresar a periodontitis si no se trata, lo que puede provocar la pérdida de dientes y hueso.
  • Mal aliento (halitosis): Muchas veces relacionado con la mala higiene dental, el mal aliento también puede ser un signo de problemas subyacentes como enfermedades de las encías o infecciones dentales.
  • Desgaste dental: El desgaste del esmalte dental puede ocurrir debido a varios factores, como la dieta ácida, el bruxismo (rechinar de dientes), mala técnica de cepillado o una maloclusión dental .

Prácticas esenciales para un cuidado preventivo eficaz

Cuidados domésticos

El cuidado dental preventivo no solo depende del dentista, sino que también requiere un compromiso por parte del paciente para mantener hábitos saludables en el hogar. Algunas de las prácticas más recomendadas en odontología preventiva incluyen:

  • Higiene bucal. Fundamental para evitar el desarrollo de enfermedades bucales.
    • Cepillado adecuado. El cepillado dental es la piedra angular del cuidado dental preventivo. Es recomendable cepillar los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente después de cada comida, utilizando una pasta dental con flúor. Es importante asegurarse de cubrir todas las superficies dentales durante el cepillado y no olvidar la lengua, ya que allí también se acumulan bacterias que pueden causar mal aliento.
    • Uso del hilo dental. El cepillado por sí solo no elimina toda la placa dental, especialmente entre los dientes. El uso del hilo dental diariamente es esencial para eliminar los restos de comida y la placa que se acumula en estas áreas difíciles de alcanzar (espacios interproximales). 
    • Enjuague bucal. Un enjuague bucal o un antiséptico proporciona una protección adicional contra las caries y las enfermedades de las encías. Ayuda a reducir la cantidad de bacterias en la boca y refresca el aliento.
  • Dieta saludable. Para el cuidado dental preventivo, debe seguirse una dieta sana. Los alimentos ricos en azúcares y carbohidratos refinados fomentan el crecimiento de bacterias que causan caries. Se recomienda limitar el consumo de dulces, bebidas azucaradas y alimentos ácidos que pueden erosionar el esmalte dental.  Incluir en la dieta alimentos ricos en calcio, como productos lácteos, y consumir frutas y verduras que estimulen la producción de saliva también contribuye a mantener una boca sana. 
  • Hábitos perjudiciales. Evitar el alcohol y el tabaquismo. Ambos favorecen la acumulación de placa bacteriana y sequedad bucal, suponiendo esto la aparición de enfermedades bucales. 

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Cuidados profesionales

Los chequeos regulares permiten identificar problemas como las caries o la enfermedad periodontal antes de que avancen, lo que facilita un tratamiento menos invasivo y más económico.

  • Visitas regulares al dentista. Las revisiones dentales son fundamentales para el cuidado dental preventivo. Deben realizarse al menos dos veces al año. Según los casos, en personas con riesgo elevado de enfermedades de las encías, las visitas pueden ser más frecuentes. En estas visitas, el dentista puede detectar problemas en sus etapas iniciales o que no pueden ser vistos a simple vista y que pueden progresar sin darnos cuenta, realizando radiografías durante la consulta y también proceder con:
    • Limpieza dental. Es una técnica que se encarga de tratar las manchas del esmalte y la placa bacteriana (sarro) alojada  en los dientes. Es una técnica sencilla e indolora. 
    • Sellantes. Esta técnica preventiva es más común en odontología infantil. Consiste en la aplicación de sellantes para la protección de los dientes de bacterias productoras de caries. 
    • Ortodoncia. Este tratamiento se encarga de la corrección de la posición de dientes, así como de problemas de maloclusión. Estas deficiencias dificultan la limpieza íntegra de los dientes, lo que hace aumentar el riesgo de caries o contraer una enfermedad bucal.

Beneficios del cuidado dental preventivo

Adoptar un enfoque preventivo en el cuidado dental tiene múltiples beneficios tanto para la salud bucal como para el bienestar general:

  • Ahorro de costos. Prevenir problemas dentales es mucho más económico que tratarlos. Las caries avanzadas, las infecciones o la enfermedad periodontal a menudo requieren tratamientos costosos, como empastes, coronas, endodoncias o incluso implantes. 
  • Evitar molestias. Las enfermedades dentales suelen ser dolorosas, y muchas veces los pacientes acuden al dentista sólo cuando el dolor es insoportable. Sin embargo, con un cuidado dental preventivo adecuado, es posible evitar el desarrollo de estas afecciones y, por lo tanto, el dolor y la incomodidad asociados.
  • Mejor estética y confianza. La prevención dental también contribuye a mantener una sonrisa estéticamente agradable. La higiene bucal regular evita la acumulación de placa y  manchas  de los dientes. Además, el mantenimiento adecuado de las encías asegura que los dientes se mantengan bien alineados y saludables, lo que mejora la apariencia general y la confianza del paciente.
  • Impacto positivo en la salud general. Existe una fuerte conexión entre la salud bucal y la salud general. Las infecciones en la boca pueden propagarse a otras partes del cuerpo, afectando el corazón, los pulmones e incluso el sistema inmunológico. Las enfermedades periodontales, en particular, se han vinculado a condiciones graves como la diabetes, enfermedades cardíacas y complicaciones en el embarazo. 

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Resumen

El cuidado dental preventivo y de calidad es una inversión a largo plazo en la salud bucal y general. Un buen cuidado dental no solo protege los dientes, sino también la salud integral del individuo.

En clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, podemos asesorarte en la adopción de prácticas preventivas. Con ello, no sólo te servirá de ayuda para prevenir enfermedades, sino que también reducirá la necesidad de tratamientos costosos y dolorosos. Al priorizar la prevención, es posible disfrutar de una sonrisa saludable, estética y funcional durante toda la vida.

Si tienes dudas sobre éste u otro tema, contacta con nosotros.

¡El mejor tratamiento: la prevención!

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Alzheimer y salud bucal: conexiones

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por un deterioro progresivo de la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Esto lleva a la incapacidad de realizar tareas diarias. Uno de los aspectos menos discutidos, pero fundamental en el manejo de esta enfermedad, es la salud bucal. 

Han sido numerosas las investigaciones que han evidenciado la estrecha relación entre Alzheimer y periodontitis, proponiéndose su explicación de manera bidireccional; mientras por un lado el desgaste cognitivo limitaría los hábitos de higiene bucodental, por otro, la evolución inmunoinflamatoria de la periodontitis potenciarían el Alzheimer.

Mantener una buena higiene bucal en personas con Alzheimer no solo es importante para su bienestar físico, sino que también puede tener implicaciones en el progreso de la enfermedad.

La conexión entre el Alzheimer y la salud bucal

La enfermedad periodontal, una infección crónica de las encías causada por bacterias, es común en las personas mayores y se ha vinculado con un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer. Se cree que las bacterias que causan la enfermedad periodontal pueden migrar desde la boca hasta el cerebro, contribuyendo a la inflamación y formación de placas amiloides, características de la enfermedad de Alzheimer.

Concretamente, se trata de Porphyromonas gingivalis, una bacteria asociada con la enfermedad periodontal, en el cerebro de personas con Alzheimer. Esto ha llevado a investigadores a plantear la hipótesis de que la infección bucal crónica podría acelerar la progresión de la enfermedad neurodegenerativa.

Esta bacteria entra en el torrente sanguíneo mediante la masticación o desde las propias encías inflamadas. Cuando llega al cerebro, activa una respuesta inmune y segrega una enzima dañina (proteína beta amiloide)  que provoca la destrucción de neuronas y, con ello, la pérdida de memoria y resto de síntomas del Alzheimer..

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Factores de esta enfermedad en la salud bucal

La salud bucal puede verse significativamente afectada en personas con Alzheimer debido a múltiples factores. 

  • A medida que la enfermedad progresa, los pacientes suelen experimentar una disminución en la capacidad para realizar tareas diarias, incluida la higiene bucal. Esto puede resultar en un aumento de problemas dentales como caries, infecciones de las encías y pérdida de dientes.
  • Además, las personas con Alzheimer pueden tener dificultad para comunicar dolor o incomodidad, lo que significa que los problemas bucales a menudo no se detectan hasta que alcanzan etapas avanzadas. 
  • La medicación también juega un papel importante, ya que muchos fármacos utilizados para manejar los síntomas del Alzheimer pueden causar sequedad bucal, aumentando el riesgo de caries y enfermedades periodontales.

Retos en el cuidado bucal para personas con Alzheimer

El cuidado bucal en personas con Alzheimer presenta retos únicos tanto para los cuidadores como para los profesionales de la salud. La progresión de la enfermedad puede llevar a la resistencia o el rechazo a los procedimientos de higiene bucal, lo que complica aún más la tarea de mantener una buena salud oral.

Los cuidadores a menudo necesitan ser pacientes y creativos al implementar rutinas de higiene bucal. Es fundamental adaptar los métodos de cuidado según el estadio de la enfermedad. En etapas tempranas, es posible que los pacientes puedan realizar algunas tareas bajo supervisión. En etapas avanzadas, puede ser necesario que el cuidador realice toda la higiene bucal.

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Estrategias para mantener la salud bucal en pacientes con Alzheimer

A continuación, se presentan algunas estrategias para mantener la salud bucal en pacientes con Alzheimer:

  • Establecer una rutina: Es importante crear una rutina diaria de higiene bucal que sea predecible y cómoda para el paciente. Realizar el cepillado a la misma hora y en el mismo lugar cada día puede ayudar a que el paciente se sienta más cómodo.
  • Utilizar cepillos de dientes adaptados: Los cepillos de dientes eléctricos o los cepillos con mangos más grandes pueden facilitar el proceso de cepillado. También se pueden utilizar cepillos de dientes de doble cara que permiten limpiar ambas superficies de los dientes al mismo tiempo.
  • Modificar la técnica de cepillado: En pacientes con dificultades de movimiento o coordinación, puede ser útil dividir el proceso de cepillado en pasos más pequeños y manejables. Cepillar un cuadrante de la boca a la vez puede hacer que la tarea sea menos abrumadora.
  • Promover el uso de enjuagues bucales: Si el paciente tiene dificultad para cepillarse los dientes, los enjuagues bucales con fluoruro pueden ser una alternativa para ayudar a prevenir las caries. 
  • Visitas regulares al dentista: Los pacientes con Alzheimer mantienen muchos cuidados con otras especialidades médicas. Por ello, la visita regular al dentista se suele dejar en un segundo plano hasta que refiere dolor; agravado por la dificultad de ser referido por parte del  paciente. Es por eso, que mantener visitas regulares al dentista es esencial para detectar y tratar cualquier problema bucal a tiempo.
  • Hidratación: Debido a que la sequedad bucal es un efecto secundario común de los medicamentos para el Alzheimer, es importante que el paciente mantenga una buena hidratación. Beber agua con regularidad y masticar chicles sin azúcar puede ayudar a estimular la producción de saliva.

Síntomas

Los síntomas de esta patología pueden variar según los casos; no obstante, la primera señal evidente es la pérdida de la memoria.

Otros síntomas son: 

  • Repetición de preguntas, derivado de la pérdida de memoria.
  • Deambular: querer salir a hacer algo sin pretexto alguno.
  • Inconvenientes en la construcción del lenguaje y manifestación de ideas.
  • Ralentización a la hora de ejecutar tareas.
  • Alteraciones de humor sin causa aparente.
  • Crisis de ansiedad
  • Muestras de agresividad

Reflexión

En definitiva, la salud bucal es un aspecto crítico en el cuidado de las personas con Alzheimer y su importancia no debe ser subestimada. La relación entre las infecciones bucales crónicas y el progreso del Alzheimer subraya la necesidad de una buena higiene bucal. 

La educación y el apoyo son esenciales para los cuidadores. Comprender la importancia de la salud bucal y aprender técnicas adecuadas para el cuidado de la boca puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida del paciente.

En Clínica Dr.Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te ofrecemos un diagnóstico con los últimos aportes tecnológicos, al mismo tiempo que el protocolo temporizado  del tratamiento conforme a las especificidades del problema. 

Si tienes alguna duda con éste u otro tema, contacta con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

¡Cuida de tus dientes, cuida de tu memoria!

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El flemón: causas, síntomas y tratamiento

El flemón es una afección dental dolorosa e incapacitante,  potencialmente seria, que puede afectar a cualquiera en cualquier momento. También conocido como absceso dental, es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana en el diente o la encía. A menudo, el flemón se presenta con síntomas dolorosos e inflamatorios que requieren atención inmediata para evitar complicaciones. 

El flemón no es una cuestión ni pasajera ni simple,  esta patología debe ser valorada y tratada siempre en una consulta dental a la mayor brevedad posible.

¿Qué es un flemón dental?

Un flemón es esencialmente una infección bacteriana que causa la acumulación de pus en el área de un diente o la encía. Esta infección puede ocurrir como resultado de una caries dental no tratada, una fractura dental, una enfermedad de las encías no tratada o incluso después de un tratamiento dental, como un tratamiento de conducto. Si no se trata, el flemón puede propagarse a otras partes del cuerpo y causar complicaciones graves.

Causas que lo provocan

Las principales causas del flemón incluyen:

  • Caries dental: Las caries profundas pueden permitir que las bacterias, en su proceso destructivo, alcancen el centro del diente (pulpa) provocando una necrosis o muerte del nervio dental, lo que lleva a una infección.
  • Enfermedad de las encías: La periodontitis, una forma avanzada de enfermedad de las encías, puede provocar la formación de bolsas de pus alrededor de los dientes. Estos tejidos blandos no están exentos del riesgo de sufrir una infección bacteriana.
  • Trauma dental: Una lesión en un diente por un golpe o contusión puede  originar alguna fisura por donde entran las bacterias y que la infección progrese hasta derivar en un flemón.

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Síntomas del flemón

Los síntomas del flemón, además de ser fácilmente detectables,  pueden variar en gravedad y pueden incluir:

  • Dolor intenso y persistente en el área afectada.
  • Enrojecimiento de la zona afectada.
  • Hinchazón en la cara, mejilla o cuello, normalmente acompañada de pus.
  • Sensibilidad al tacto y al masticar en el diente afectado.
  • Fiebre y malestar general.
  • Halitosis y mal sabor en la boca.
  • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello.

Tratamiento del flemón

El tratamiento requiere la intervención de un dentista. En clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla afrontamos, las opciones de tratamiento pueden incluir: 

  • Drenaje del absceso: Drenar el pus del flemón para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
  • Farmacología: Prescribimos antiinflamatorios para reducir la inflamación y el dolor, así como antibióticos para combatir la infección y prevenir su propagación.
  • Tratamiento dental: Dependiendo de la causa del flemón, puede ser necesario realizar un tratamiento dental adicional, como una endodoncia para tratar una caries profunda o una limpieza profunda (raspado y alisado radicular) para tratar la enfermedad de las encías. Esto se inicia a partir de que la inflamación haya disminuido.
  • Cirugía: En casos graves o recurrentes, puede ser necesaria la cirugía para eliminar el tejido infectado o corregir problemas dentales subyacentes.
  • Extracción y prótesis: Si la pieza dental es insalvable se procederá a su extracción y a la colocación de un implante dental. En el supuesto de que se haya  destruido mucho hueso, habría que recurrir a  técnicas de regeneración ósea.

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Prevención del flemón

La mejor manera de prevenir un flemón es mantener una buena higiene bucal y atender cualquier problema dental de manera oportuna. Algunas medidas preventivas incluyen:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día.
  • Usar hilo dental a diario.
  • Visitar al dentista regularmente para exámenes y limpiezas.
  • Tratar cualquier caries, fractura dental o enfermedad de las encías tan pronto como sea posible.

Sabías que…

Los flemones pueden ser de tres tipos:

  • El más común: Flemón Gingival.

La causa más común es la falta de higiene y se forma en las encías. 

  • El más doloroso: Flemón Periapical.

Cuando aparece una infección en el conducto radicular o en los tejidos que rodean la raíz. 

  • El más peligroso: Flemón Periodontal.

En estos casos, la infección afecta a los tejidos que sostienen el diente y, normalmente, supone la pérdida de la pieza dental.

Si experimentas síntomas de flemón, como dolor intenso en un diente o hinchazón en la cara, es importante buscar atención dental lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado. 

En clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, tenemos claro que con una combinación de tratamiento dental y medidas preventivas, es posible tratar y prevenir el flemón de manera efectiva. 

El flemón es una afección dental seria que requiere atención dental inmediata para evitar complicaciones. 

Si tienes dudas sobre éste u otro tema, contacta con nosotros.

¡Recuerda: la prevención es el mejor tratamiento!

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Problemas dentales frecuentes en niños

Los problemas dentales que se dan en la infancia y en la adolescencia, además de frecuentes,  suelen tener las mismas causas por regla general.

En nuestra anterior entrada sobre cuidados en odontología infantil destacamos lo fundamental que es el hábito de higiene bucal desde edades muy tempranas para evitar problemas dentales en el futuro. No solamente para mantener una boca sana y estética, sino también porque la boca puede ser el origen, o contribuir al desarrollo, de múltiples enfermedades.

El asesoramiento por parte de los adultos es imprescindible para la salud oral de los más pequeños, tanto en hábitos de higiene como en hábitos alimenticios.

Incluso llevando una buena higiene bucal vamos a encontrarnos con problemas dentales. Existen afecciones que son bastantes comunes en estas edades. 

Desde la clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te contamos cuáles son estos problemas dentales y te ayudamos a detectarlos  y cómo tratarlos. 

Los reyes de los problemas dentales: caries y traumatismos 

Aunque los problemas dentales por maloclusiones son también frecuentes, las caries y los traumatismos, tan habituales en estas edades, podríamos decir que encabezan el ránking.

Caries dentales

Como hemos dicho es una de las afecciones más comunes tanto en niños como en adolescentes, incluso en los dientes de leche. 

Los problemas dentales por caries vienen dados cuando las bacterias en la boca producen ácidos que erosionan el esmalte dental, creando cavidades en los dientes. Las principales causas de caries incluyen una higiene bucal deficiente, una dieta rica en azúcares y una falta de fluoruro.

La prevención para estos problemas dentales consiste, pues, en no abandonar la higiene, así como en controlar la ingesta de productos azucarados.

En cuanto al tratamiento, las caries dentales requieren la eliminación del tejido y la colocación de empastes dentales. 

Si la caries no es afrontada de forma adecuada, aumentará el dolor y el deterioro de la pieza dental, pudiéndose producir la necesidad de tratar el nervio de la pieza e incluso la pérdida de la misma.

Traumatismos

Es evidente que los golpes en la boca es algo muy normal entre los niños; por juegos, deportes y, cómo no, en el aprendizaje de empezar a andar. 

Los problemas dentales por traumatismos se agravan si no se acude al dentista para evaluar si existen daños ocultos que puedan ocasionar otras patologías más graves. 

Un diente puede perderse de un golpe, pero también puede quebrarse y quedar alojado en el hueso. En el caso de que se trate de un diente de leche puede perjudicar seriamente al definitivo.  

Existe una gran variedad de opciones de restauración, según el grado de deterioro del diente en cuestión. 

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Problemas dentales por Maloclusiones 

Podríamos decir que los problemas dentales por maloclusiones son los que precisan de una mayor atención profesional, en tanto  las consecuencias de salud que suponen, así como el problema de la cuestión estética que conllevan.

Una maloclusión dental es cualquier irregularidad en la posición de los dientes o la mandíbula, lo que causará problemas de mordida y alineación. Esta afección puede ser hereditaria o generada por hábitos inadecuados, el uso prolongado del chupete o el hecho de chuparse el dedo continuamente.

Los problemas dentales de una maloclusión puede provocar:

  • Dificultades para masticar.
  • Problemas para la pronunciación de determinados sonidos.
  • Mayor riesgo de sufrir caries dental y enfermedades de las encías. 

El tratamiento de la maloclusión puede implicar el uso de aparatos ortopédicos, como brackets o aparatos removibles, para corregir la alineación de los dientes y la mandíbula.

Corregir la maloclusión de forma temprana ayudará, sin dudas, a prevenir problemas dentales futuros e incluso evitar cirugías ortognáticas (de corrección de los huesos maxilares) en un futuro.

  • Tipología de maloclusiones
    • Retrognatismo mandibular: cuando el maxilar inferior se encuentra en una posición retraída con respecto al superior. Normalmente, causado por un impedimento en el desarrollo de la mandíbula; haciendo que los dientes no contacten entre sí al cerrar la boca. 
    • Prognatismo mandibular: Se trata de justamente lo contrario al retrognatismo. Se da un mayor desarrollo de la mandíbula.
    • Patologías de mordidas:
      • Mordida abierta: los dientes no contactan al cerrar la boca. Especialmente frecuente en niños que utilizan demasiado los chupetes y/o adquieren hábitos como chuparse el dedo pulgar.
      • Sobremordida:Los dientes de la arcada superior cubren más de dos tercios de la arcada inferior.
      • Mordida cruzada: los dientes inferiores muerden por fuera de los superiores, normalmente causado por que el maxilar es más estrecho que la mandíbula. 
      • Mordida en tijera: Los dientes de la arcada superior sobresalen y no establecen contacto con los de la arcada inferior.
      • Dientes apiñados o torcidos: Sucede cuando no hay suficiente espacio en una (o las dos) arcada. 

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Otros problemas dentales en niños 

En este apartado, presentamos otros problemas dentales que, igualmente, pueden producir dificultades en el habla y en la masticación. 

  • Aftas: Son las populares llagas que se producen en las paredes de la boca o debajo de la lengua. Estos problemas dentales suelen ser provocados por falta de vitaminas, hierro o ácido fólico.
  • Estomatitis: Puede aparecer en cualquier parte de la boca y se manifiesta por una inflamación y por la aparición de úlceras bucales. Las causas hay que buscarlas en posibles infecciones, alergias o un grado excesivo de ansiedad.
  • Fluorosis: Consiste en un exceso de flúor cuando los dientes están en formación. Esa patología puede originarse por la acción de ciertos medicamentos, por traumatismos, por una inadecuada nutrición y como consecuencia de otras enfermedades.

Problemas dentales menos habituales

Los problemas dentales que mencionamos seguidamente son los menos habituales ya que están asociados a la etapa adulta. No obstante, hay un porcentaje de la población infantil que los padece.

Bruxismo infantil

Esta afección se produce cuando apretamos los dientes haciéndolos rechinar, bien sea despierto o dormido; lo que origina, entre otros, el desgaste del diente. En los niños se debe al desarrollo de los maxilares y el efecto de crecimiento de los dientes, pero podría tratarse de episodios temporales excesivos que, lógicamente, hay que vigilar. La causa principal es la tensión por nervios, desórdenes gastrointestinales o estrés.

Gingivitis infantil

No nos extenderemos en esta afección, ya que la causa fundamental es una higiene bucodental deficiente o nula. La acumulación de placa bacteriana es una de las principales causas de gingivitis y enfermedad de las encías, que puede progresar a una enfermedad más grave conocida como enfermedad periodontal, que puede dañar el tejido de soporte de los dientes y eventualmente provocar la pérdida dental.

Desde la clínica Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, insistimos en la prevención como mejor tratamiento y, por supuesto, en la educación familiar para generar hábitos adecuados de higiene bucodental.

Por ello, concertar una cita con el dentista para tus hijos es esencial para la detección de problemas dentales.

Si  tienes alguna duda sobre éste u otro tema, contacta con nosotros. Te ayudaremos en cuanto necesites. 

¡Procura una sonrisa sana en la boca de tus hijos!

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Odontología infantil: cuidados dentales

La odontología infantil representa un papel crucial en el correcto desarrollo de los niños. Desde los primeros meses de vida, la involucración de los padres en el establecimiento de prácticas saludables a través de la creación de hábitos de higiene bucal es fundamental para que los dientes de los hijos crezcan fuertes y libres de problemas.

Las patologías bucodentales en odontología infantil son, con carácter general, afecciones comunes que pueden tratarse fácilmente bajo dos importantes criterios. 

En primer lugar, mediante la puesta en práctica y seguimiento familiar de los hábitos de higiene necesarios; de esta manera, la base del éxito radica en el aprendizaje de las técnicas simples de un correcto cepillado así como de su frecuencia.

En segundo lugar, las acciones preventivas que deben efectuarse en la clínica dental. La detección temprana de un problema, a través de revisiones periódicas,  evitará que los niños sufran patologías graves en el futuro.

En esta entrada te contamos en qué deben consistir los cuidados dentales y qué enfermedades bucodentales son recurrentes en esta edades.

Odontología infantil: primeros pasos hacia la higiene oral

La erupción dental en la infancia comienza a aparecer alrededor de los 6 meses de edad. Sobre los padres recae la responsabilidad de iniciar desde temprano las acciones de higiene bucal que garanticen la salud de estos dientes iniciales. 

Para la odontología infantil este cuidado es esencial. 

  • Antes de la erupción de los dientes es aconsejable retirar los restos de leche de las mucosas con una gasa humedecida en agua tibia y, con mucho más cuidado, retirar también los restos de la lengua.
  • Cuando los dientes están saliendo, bastarán unos leves masajes circulares sobre las encías para aliviar el dolor en la boca del niño.
  • Para cuando los dientes hayan erupcionado, en principio basta con un dedal de cerdas o la elección de un cepillo dental suave diseñado para bebés y una pasta dental adecuada a la edad del niño. En el prospecto del producto debe venir debidamente detallado o, en su caso, podemos dejarnos aconsejar por el dentista y/o farmacéutico. El cepillado debe realizarse suavemente dos veces al día con una pequeña porción de dentífrico, por la mañana y por la noche. Esta acción no sólo ayudará a prevenir acumulación de placa, sino que también acostumbrará al niño a un hábito importante.

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Visitando al dentista

Como ya hemos dicho, en odontología infantil, las visitas regulares a la clínica dental adquieren en estas edades una relevante importancia para prevenir problemas dentales. El primer contacto con la clínica debe tener lugar a los largo de la erupción total de los dientes temporales,  antes de los 5-6 años, para controlar que todos están en boca y sin alteraciones de forma.. 

Estas visitas tempranas no solo permiten la evaluación del desarrollo dental, detectando alteraciones del crecimiento o cualquier anomalía  relacionada con la erupción dentaria, sino que también establecen una relación positiva entre el dentista y el niño.

Es responsabilidad, asimismo, de los padres evitar comentarios que puedan fomentar el miedo al dentista.

Odontología infantil: aprendizaje y prevención

La prevención es fundamental en odontología infantil, aunque existen problemas que son inevitables, ya que una buena salud bucal va a depender de múltiples y variados factores. Además, los niños son especialmente propensos a desarrollar caries en sus dientes y muelas.

Desde clínica Dr.Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te ofrecemos nuestra consulta de odontología infantil. En tus visitas profundizaremos sobre las cuestiones de un aprendizaje práctico así como en las acciones preventivas básicas para una sana salud dental de tus hijos.

  • Consejos para la prevención
    • Una vez más, la educación en hábitos de higiene oral será fundamental para evitar enfermedades graves.
    • La educación de higiene oral a los niños también comporta  el establecimiento y control de una alimentación saludable con una dieta equilibrada para un mínimo impacto en la salud dental. En este sentido, es importante la limitación de alimentos azucarados. Los biberones que contienen líquidos azucarados, como jugos o leche endulzada, pueden contribuir a la caries dental en los bebés. 
    • Para prevenir las caries en los dientes permanentes, existen además, selladores dentales que son una herramienta efectiva. Son capas protectoras que se aplican a las superficies masticatorias de los molares, ayudando a prevenir la acumulación de placa y caries.
    • La odontología infantil también dispone de otros recursos (siempre bajo la supervisión de la clínica) para reforzar los déficits en el crecimiento. Los tratamientos con fluoruros para remineralizar el esmalte dental.
    • Los enjuagues bucales son recomendables a partir de los 10 años como muy pronto.

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Herramientas educativas para niños

La educación dental para los niños puede ser divertida y educativa. Se pueden encontrar aplicaciones interactivas y juegos en línea que enseñan a los niños sobre la importancia del cepillado adecuado, el uso del hilo dental y una dieta saludable. 

Por otro lado, existen elementos de higiene bucodental para niños con atractivos diseños infantiles que permiten convertir el hábito de la higiene bucal en una actividad entretenida y agradable.

Establecer una rutina regular y positiva fomenta hábitos saludables y sienta las bases para una buena salud bucal a medida que los niños crecen.Te dejamos aquí algunas de las aplicaciones más conocidas:

  Aquafresh Brush Time          Bad Teeth Doctor

La hora de Mam Brushy         Tiny Dentist

… y muchos más.

Odontología infantil: conclusión

La odontología infantil tiene como objetivo fundamental el de prevenir problemas bucodentales en los niños.

El cuidado dental infantil no solo es esencial para mantener sus sonrisas, sino que también establece patrones cruciales para la salud bucal a largo plazo. Desde los primeros cepillados hasta las visitas regulares a la clínica, los padres desempeñan un papel esencial en la creación de hábitos saludables que benefician a sus hijos a lo largo de sus vidas. 

Además, la tecnología ayuda a que este aprendizaje sea divertido.

Desde Clínica Dr.Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te animamos a que pongas en práctica estas técnicas preventivas y a la creación de hábitos saludables para la buena salud dental de tus hijos.

Si tienes dudas sobre éste u otro tema, contacta con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

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Diabetes: Cuidados dentales

En esta entrada, vamos a tratar la estrecha relación existente entre la diabetes y las enfermedades de la boca, fundamentalmente las que están vinculadas  con la encía. 

Pero el problema no es sólo en esta dirección; es decir, no sólo la diabetes conlleva a enfermedades graves de la encía sino que, a su vez, este estado enfermo de las encías también incide negativamente en la diabetes.

Es por ello que los pacientes con diabetes deben extremar las precauciones y planificar visitas periódicas al dentista, ya sea por prevención o, lo más común, para evitar que el avance de las enfermedades periodontales terminen con su dentadura y agraven la propia diabetes, máxime en el caso de ser fumadores.

Cómo afecta la diabetes a la boca

Ya sabemos que la diabetes obstaculiza al organismo a mantener de forma adecuada los niveles de glucosa en sangre. Es decir, los azúcares que son ingeridos a través de los alimentos no son procesados debidamente. Esto supone una acumulación excesiva de glucosa que puede afectar a varios órganos de nuestro cuerpo. 

En los pacientes con diabetes, el aporte de oxígeno en la sangre se ve reducido por la lentitud con la que se produce la circulación sanguínea, disminuyendo también la capacidad de eliminar los desechos.

A esta acumulación de desechos se une el  índice elevado de glucosa que va a servir de alimento para las bacterias y, con ello, la aparición de las enfermedades periodontales.

Cómo afectan las enfermedades periodontales a la diabetes

Ya hemos dicho que existe bidireccionalidad entre diabetes y enfermedades periodontales. Éstas pueden agravar el control de la glucosa  y hacer que la diabetes se desarrolle de forma más negativa aún.

La infección e inflamación originada por el acopio de placa bacteriana va a contribuir al aumento de los niveles de azúcar en la sangre, descontrolando al paciente diabético. Es decir, la periodontitis perturba la respuesta inmunológica generando resistencia a la insulina tan necesaria en los pacientes con diabetes.


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Enfermedades periodontales y diabetes

Las personas que padecen diabetes presentan un mayor riesgo de contraer infecciones, ya que poseen menos defensas ante los ataques bacterianos. Como hemos visto también, unos niveles descontrolados de azúcar no sólo sirven de festín para las bacterias, sino que además pueden ocasionar patologías graves en la boca.

  • Enfermedades periodontales.  
    • En tanto las personas con diabetes presentan una falta de defensas suficientes, la placa comenzará a calcificarse, convirtiéndose en cálculo dental (sarro) y afectando seriamente a las encías. De no tratarse debidamente, las encías terminan irritándose con la consecuente inflamación y sangrado. En estas circunstancias, nos enfrentamos ante un caso de gingivitis.
    • Si la gingivitis no es tratada, los ácidos que contiene la placa bacteriana empezarán a atacar más activamente al diente, al tejido blando y, finalmente, al hueso.
      En primer lugar, se desgasta la capa más externa del diente (esmalte) y acaba destruyendo el cemento de la raíz y, finalmente, la capa interna que rodea al diente (dentina). Al mismo tiempo, las encías se retraen y el diente queda desprotegido y perdiéndose. Hablamos de sufrir una periodontitis que, en el caso de personas con diabetes, es más agresiva por su poca resistencia  a  las infecciones. Esto hace que la enfermedad avance rápido y que se retrase la curación.

La diabetes: Otras patologías orales

  • Aparición de caries. 

Mientras más elevados sean los niveles de glucosa en la sangre,el aporte de azúcares y almidón de los alimentos será mayor. Al interactuar con las bacterias existentes, se crea  en la boca una capa viscosa que se adhiere a los dientes. Hablamos de la placa bacteriana.
Esto, como es lógico, terminará con la aparición de caries y debilitamiento de las encías.

  • Xerostomía. 

Uno de los elementos fundamentales para mantener la boca sana es la saliva. Ella es la responsable de desalojar de las cavidades orales tanto bacterias como microorganismos y de mantener la boca húmeda.  Por desgracia,  en las personas con diabetes se observa, en numerosos casos, la falta de saliva. Esto produce sequedad de boca y, con ello, aumenta el riesgo a padecer cualquier patología oral.

  • Candidiasis oral. 

Esta patología puede aparecer en las personas que sufren diabetes, precisamente por lo expuesto en el apartado anterior. La sequedad de boca puede originar esta infección micótica.
Por otro lado, el exceso de glucosa en la sangre hará también que aumente el nivel de azúcar en la saliva.
La candidiasis oral (también conocida como “muguet») se manifiesta por la aparición de aftas blanquecinas o rojizas en la boca. Estas placas no sólo producen grandes molestias al hablar o al masticar sino que también son dolorosas.

Tratamiento de pacientes con diabetes

No existe un tratamiento generalizado ni especial para pacientes con diabetes. El tratamiento dependerá del estado en el que se encuentre la enfermedad. Mientras mayor haya sido el abandono de los cuidados bucales, mayores habrán sido las consecuencias.

En Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, lo que sí es seguro que es que se practique una limpieza a fondo de la boca para eliminar la placa bacteriana, además de la exodoncia necesaria y los curetajes de alisados y raspados radiculares. A partir de ahí, las intervenciones dependen de las  especificidades de cada caso.

El mejor tratamiento, aparte del aspecto preventivo,  es el de cumplir con las revisiones periódicas en la clínica, que una persona con diabetes no puede obviar.

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Consejos de cuidado bucal

Una y otra vez repetimos que una adecuada higiene bucal es el mejor tratamiento para la boca. En el caso de pacientes con diabetes es fundamental que los cuidados de la boca sean extremos.

Para la lucha contra las bacterias, los glóbulos blancos son necesarios y un alto índice de glucosa los debilita.

Los siguientes consejos pueden resultar obvios y repetitivos pero, como profesionales de la odontología, es nuestra obligación exponerlos:

  • Los buenos hábitos de salud oral te ayudarán a contraer infecciones y enfermedades graves. Para ello:
    • Cepíllate los dientes tres veces al día. 
    • Usa cepillos con cerdas suaves y dentífrico que contenga fluoruro. 
    • Para evitar la irritación de encías, cepíllate suave o utiliza el cepillo eléctrico.
    • Para eliminar los restos de alimentos entre los dientes y por debajo de la línea de la encía puedes usar:
      • Seda o hilo dental 
      • Irrigador dental que, además de eliminar la placa de los lugares de difícil acceso, es más respetuoso con las encías.  El irrigador evita que las encías se irriten, reduciéndose el riesgo de sangrado. 
    • Examina periódicamente tus encías: enrojecimiento, inflamación, sangrado, manchas, sequedad, etc.
  • Si eres diabético y además fumas, debes saber que el tabaco es el peor enemigo para tu boca. Las enfermedades descritas anteriormente son exponencialmente manifiestas por el tabaco. Además de ello, disminuye tu olfato y gusto, altera la composición y cantidad de saliva y retrasa aún más la cicatrización.
  • Planifica con la clínica un plan de visitas periódicas. Comunica a tu dentista que padeces de diabet
    ¡Recuerda! es. Además de limpiezas profesionales para eliminar la placa, se controlará el proceso de tratamiento en su caso o se establecerán medidas preventivas y correctoras.
  • Y, por supuesto, involúcrate con tu enfermedad conforme a las indicaciones clínicas  y mantén controlados siempre los niveles de glucosa en sangre.

¡Recuerda!

Un tratamiento adecuado de las enfermedades de las encías va a ayudarte con tu diabetes, en tanto con el paso del tiempo los niveles de azúcar también se reducen.

En Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, estamos sensibilizados ante esta enfermedad y te ofrecemos los mejores cuidados para tu boca.

“ Que la diabetes no te prive de una sonrisa sana”

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La piorrea dental: Prevención y tratamiento.

Siguiendo el hilo de nuestras anteriores publicaciones, tratamos hoy el tema de la piorrea dental,  lo que en términos clínicos recibe el nombre de periodontitis.

Vamos a definir qué es, cuáles son sus causas, síntomas y los factores que fomentan su aparición, así como su tratamiento y los cuidados de prevención.

Lo que sí es evidente es que esta afección es muy perjudicial para todas las estructuras orales que, de no tratarse a tiempo, va a suponer la pérdida de piezas dentales ya que se trata de una enfermedad irreversible.

La piorrea: qué es.

Se trata de una enfermedad periodontal aguda, de carácter infeccioso, causada por la proliferación de placa bacteriana que va a provocar la inflamación del tejido que rodea los dientes, deteriorándose de forma  progresiva.

Cuando la enfermedad está avanzada acaba dañando la estructura del hueso alveolar, provocando la pérdida de la pieza dental.

La piorrea es el resultado de no haber tratado a tiempo otra enfermedad periodontal, que sí es reversible, como es la gingivitis.

Generalmente, la piorrea se inicia alrededor del cuello del diente, donde la encía empieza. Ahí, poco a poco, se alojan las bacterias que acaban formando una bolsa periodontal, llamadas así porque invaden el espacio periodontal,  que es el espacio que se forma entre el diente y la encía a consecuencia de la pérdida de hueso. Y comprometiendo a los diversos elementos que conforman el tejido dental: cemento radicular, ligamento periodontal, hueso y encía.

El gran problema de sufrir piorrea y no tratar esta enfermedad es el riesgo de que las bacterias alcancen otras partes del cuerpo a través de la sangre. Existen patologías cardiovasculares cuyo origen proviene de infecciones bucales. De ahí, la suprema importancia de diagnosticar y tratar la piorrea cuanto antes.

Los síntomas de la piorrea

Es importante saber que las enfermedades periodontales no tienen porqué manifestarse a través del dolor, cuyo síntoma nos pone siempre en alerta.

Los síntomas de sufrir piorrea son:

  • Daños en las encías
    • Sangrado y enrojecimiento. Las encías no deben sangrar, a menos que se ejerza un cepillado agresivo, pero sería algo muy puntual.
    • Inflamación, a causa de la infección originada por la acumulación de placa bacteriana en las bolsas periodontales que se forman bajo ellas.
    • Recesión gingival; esto es, la disminución o pérdida del tejido de las encías. 
  • Daños en los dientes
    • Aparición espacios y abscesos interdentales
    • Presencia de los famosos triángulos oscuros entre los dientes, como consecuencia de la destrucción de las papilas interdentales.
    • Dolor y molestias al masticar.
    • Movilidad dental. Sobre todo, cuando la estructura ósea ya está dañada.
    • Sensibilidad a la temperatura por alimentos calientes y, sobre todo, fríos.
  • Daños en los huesos
    • Es el peor de los síntomas, ya que va a conllevar a la pérdida del diente. Ante esto, la mejor solución es la del implante, aunque existen otras opciones en función del tejido afectado por la enfermedad.
  • Aparición de halitosis, con mal aliento y sabor de boca

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Piorrea: Por qué se produce.

Cientos de tipos de bacterias diferentes se encuentran en nuestra boca, siendo muchas de ellas nocivas para la salud oral. Estas bacterias van acumulándose sobre el diente y en las zonas subgingivales y supragingivales que, con el tiempo, acabarán calcificando y formando el conocido sarro dental. 

Esta placa será la que destruya de forma progresiva los tejidos dentales.

  • Es por ello, que la principal causa de la piorrea es una escasa, incorrecta o nula higiene bucal que comienza generando la gingivitis y, al no tratarse ésta, genera la periodontitis.
  • Otras causas que originan la aparición de piorrea son:
    • Hábitos nocivos:
      • Consumo elevado de alcohol
      • El tabaquismo
      • El sobrepeso
      • Deficiente nutrición
    • Patologías que generan deficiencia inmunitaria:
      • Diabetes
      • Osteoporosis
      • Pacientes transplantados
    • Origen hereditario:
      • Predisposición genética
    • Origen farmacológico:
      • Hay ciertos fármacos que favorecen la proliferación de bacterias orales.
    • Otras razones:
      • Trastornos hormonales, sobre todo en las mujeres, por razones de embarazo, menopausia, etc.
      • Ansiedad y estrés elevados
      • Ausencia de control bucal por parte de profesionales
      • Tratamientos dentales deficientemente ejecutados
      • La edad
      • El contagio, aunque esta causa precisa que la persona contagiada sea propensa a ello. De todas formas, el contagio no es algo repentino, por lo que una adecuada higiene bucal lo desactiva. La forma de contagio es a través de la saliva. 

Diagnóstico y tratamiento de la piorrea 

Para establecer un buen  tratamiento es preciso basarse en un diagnóstico serio. En Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, establecemos un exhaustivo protocolo para el correcto diagnóstico de la enfermedad, donde el tratamiento será adaptado tanto a las características del paciente como al grado de gravedad que presenta la patología, debidamente planificado y con un plan de seguimiento de revisiones periódicas.

El objetivo final del tratamiento consistirá en la eliminación total de las bacterias, reduciendo previamente la inflamación existente.

Para establecer el diagnóstico se realiza un completo estudio periodontal:

  • Localización de bolsas periodontales y análisis de reabsorción ósea mediante un sondaje periodontal.
  • Pruebas de imágenes mediante TAC dental y radiografías con el objeto de conocer la tipología bacteriana así como la pérdida ósea existente.

Como ya hemos dicho, la piorrea es una enfermedad progresiva. Así, dependiendo del estado de la misma, se procederá de una forma u otra atendiendo a la fase en que los tejidos se encuentran afectados.

Fases del tratamiento

En este sentido, cabe distinguir lo siguiente:

  • Fase inicial:
    • En primer lugar, se trata de erradicar la infección y, con ello, eliminar la inflamación mediante la prescripción de antibióticos.
    • Limpieza bucal profesional para eliminar la placa bacteriana acumulada en las bolsas periodontales, encías, dientes y raíz a través del curetaje, mediante raspado y alisado radicular.
    • Curetajes específicos para casos concretos de mayor dificultad o gravedad.
  • Fase quirúrgica:
    • Cuando resulta imposible llegar a sitios de difícil acceso y el curetaje no es suficiente método para la eliminación de las bacterias.
  • Fase de seguimiento:
    • Revisiones periódicas cuyos plazos serán establecidos tras la intervención. En ellas se procederá a un plan de limpieza y mantenimiento.
  • Fase regenerativa:
    • En determinadas circunstancias se puede recuperar parte de este hueso perdido, mediante técnicas quirúrgicas de regeneración. Existen técnicas destinadas a ganar ese hueso perdido. Todas deben realizarse tras la estabilización previa de la inflamación en boca para garantizar su éxito.

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Medidas preventivas para la piorrea

Tras lo expresado anteriormente, es bastante fácil plantear los cuidados de prevención para evitar la piorrea.

  • Seguir un plan de higiene bucal completo, correcto y adecuado.
    • Ya sabes, tres veces al día, teniendo en cuenta que el cepillado nocturno es el más importante, ya que al salivar menos durante el sueño se reduce el poder antibacteriano y cicatrizante de ésta.
    • El cepillado debe durar, como mínimo, un par de minutos. Debe ser suave para evitar la irritación de las encías.
    • Puedes usar también un irrigador bucal para la eliminación de restos de comidas previo al cepillado.
    • Usar, como complemento de higiene bucal, hilo dental o usar cepillos interproximales.
    • Además, complementar la limpieza con colutorios que, además de refrescar y evitar el mal aliento, van a ayudar también a mantener la boca libre de bacterias.
  • Controlar la ingesta excesiva de alcohol y reducir o, mejor aún, evitar el tabaco.
  • Asistir a las revisiones periódicas establecidas por la clínica para una profilaxis profesional, así como para el seguimiento y control del proceso curativo.

Desde Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te recomendamos que ante los primeros síntomas te pongas en contacto para poder asesorarte, evaluar el estado de tu salud bucodental y planificar tu tratamiento.  Ponemos a tu disposición nuestra experiencia y medios para que recuperes pronto la salud de tu boca.

¡Boca sana y a sonreír!

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Caries: causas, tipos y tratamientos

Caries Dental - Clínica Dental Doctor Calvo

La caries no es sólo la más común y extendida de las afecciones bucales sino también la causante de otras patologías dentales de mayor gravedad.

En esta entrada queremos que conozcas que existen varios tipos de ellas, según el lugar dónde aparecen.

La caries puede llegar a dañar la dentina, debilitándola y provocando la pérdida de la pieza dental.

Las revisiones periódicas a la clínica dental evitan estas situaciones, además de sus consecuencias.

Vamos a explicarte qué es una caries, qué causas la originan, sus tipos y sus tratamientos.

Desde Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, siempre proponemos la prevención como el  mejor de los tratamientos; por ello, insistimos en el hábito de una correcta y regular ejecución de la higiene bucodental para evitar cualquiera de los tipos de caries.

No obstante, hay personas con mayor riesgo de padecer caries a pesar de llevar una buena higiene dental; bien por mantener hábitos nocivos para la salud bucal o bien por haberse sometidos a tratamientos dentales que impiden una limpieza efectiva.

¿Qué son las caries?

En la boca se concentran centenares de especies de microorganismos que cohabitan y conforman un ecosistema de muchos millones de bacterias. Se trata de la conocida flora saprofita que no es nociva para el organismo.

¿Qué sucede? Pues si alteramos el equilibrio biológico de esta flora por malos hábitos higiénicos, alimentación inadecuada, ingesta de fármacos y por otros factores medioambientales, puede convertirse en flora patógena.  

Este desequilibrio favorece la placa bacteriana y ésta, a través de los ácidos que produce, deteriora el sistema dental dando lugar a la aparición de tipos de caries, cuyos efectos son irreversibles.

Las caries son orificios que brotan al descomponerse el esmalte para llegar hasta la dentina y, finalmente, al mismo nervio del diente, provocando su infección.

El proceso evolutivo de una caries sería:

  • Erosión en el esmalte. Apenas son detectables en esta fase a menos que acuda a una clínica dental, pues no presentan sensibilidad ni dolor.
  • Ataque a la dentina. En esta fase la caries es más agresiva al no encontrar la resistencia que tiene el esmalte. El diente afectado se manifestará con mayor sensibilidad ante las temperaturas, azúcares y/o ácidos.
  • Penetración en la pulpa. Aparición del dolor, conocido como pulpitis. Aquí ya estaríamos ante la necesidad de no sólo reparar la caries sino de realizar un tratamiento de endodoncia.
  • Afectación del entorno. La infección pasa a extenderse a encías y hueso; es la pulpitis crónica y flemón, con la consecuente destrucción de tejido alrededor del diente.

¿Qué causas provocan las caries?

Las causas que intervienen en el proceso de la formación de las caries vienen determinadas por diferentes factores.

Es evidente que la causa principal radica en la placa bacteriana y, más concretamente, en la llamada placa cariogénica, cuyas bacterias son las causantes de las caries. 

Además, de la causa bacteriana, existen otros agentes que favorecen la aparición de caries:

  • La no eliminación de la placa bacteriana adherida a los dientes a causa de una deficiente higiene bucodental. Mantener la placa bacteriana da origen al sarro que, además de destruir el esmalte, afecta también a la salud de las encías.
  • El abuso de alimentos con alto contenido en azúcar o en carbohidratos favorecen la formación de caries. Los carbohidratos potencian la generación de más ácidos por parte de las bacterias.
  • Como dijimos en la introducción hay personas más propensas a sufrir de caries a pesar de llevar una buena higiene bucodental. Se trata de razones hereditarias que, hoy día, a través de análisis de la saliva permiten establecer protocolos especiales de cuidado y tratamiento.
  • La xerostomía o sequedad en la boca provoca la dificultad en generar la saliva necesaria que, como ya sabemos, es la defensa natural de nuestro cuerpo contra las caries. La xerostomía puede venir originada por tratamientos específicos como quimio o radioterapia o el consumo continuado de ciertos fármacos como, por ejemplo, los inhaladores para asmáticos.

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Los tipos de caries

La tipología de las caries no obedece a las causas que las generan sino al lugar donde se emplazan; es decir, una caries es lo que es y se distinguen por el área donde se encuentran dentro de su proceso evolutivo o por la zona donde se producen.

De esta manera se establecen los siguientes tipos:

  • Caries incipiente o caries del esmalte. 
    • Emplazamiento: Superficie oclusal del diente, por donde se mastica; es decir, en la parte superior de la corona; preferentemente en molares y premolares. Constituye el tipo de caries más habitual; pudiendo presentarse en las caras libres, no sólo en la parte triturante.
    • Causa más normal: Al tratarse de la zona masticatoria es donde más restos de comida se acumulan; produciéndose desmineralización en la parte de tejido afectada.
    • Diagnóstico: 
      • Afecta al esmalte
      • Manchas blancas y/o surcos negros.
      • Decoloración del diente por pérdida del esmalte
    • Población:
      • Afecta a todas las personas, siendo muy común en la edad infantil. 
  • Caries de fisura o caries de fosa.
    • Emplazamiento:  En las fisuras, grietas o surcos de los dientes; sobre todo, en los primeros molares.
    • Causa más normal: La invasión de bacterias en los tejidos dentales a través de los canales señalados.
    • Diagnóstico:
      • Afecta al esmalte y dentina
      • Manchas amarillentas
      • Difícil de detectar a simple vista; incluso en la radiología se manifiestan como áreas blancas.
    • Población: Edad infantil y adolescencia.
  • Caries radicular o caries pulpar. 
    • Emplazamiento: En la pulpa y  raíz del diente. Este tipo de caries es el que más pérdida de piezas dentales provoca.
    • Causa más normal: La recesión de las encías hace que la raíz del diente quede desprotegida, siendo un canal fácil de acceso para la placa bacteriana.
    • Diagnóstico:
      • Afecta a la dentina,  pulpa y raíz.
      • Manchas amarillentas y marrones
      • Cepillados inadecuados de los dientes; es decir, de una forma demasiado agresiva que daña la encía.
      • Padecer de enfermedades periodontales (gingivitis o periodontitis) 
    • Población: Personas adultas.
  • Caries interdental. 
    • Emplazamiento: Espacios interproximales; esto es, la zona entre dos piezas dentales.
    • Causa más normal: 
      • El cepillado normal no alcanza estas zonas como debiera por ser de difícil acceso. Esto hace que se acumulen restos donde la placa bacteriana se desarrolle fácilmente, formando sarro y, con ello, producir la caries. 
    • Diagnóstico:
      • Su difícil acceso hace también posible que no sean visibles, quedando ocultas.
      • En la clínica dental, mediante radiografía. 
    • Población: Todas las personas; especialmente, en pacientes que tienen apiñamiento dental o tratamientos previos realizados.
  • Caries recurrente o secundaria (también dentinaria). 
    • Emplazamiento: Cualquier zona de la boca
    • Causa más normal: 
      • Como efecto de tratamientos anteriores:
        • Por generación de placa bacteriana en torno a prótesis o empastes antiguos.
        • Por transferencia de una caries mal tratada.
    • Diagnóstico:
      • Controles periódicos o revisiones de tratamientos efectuados. 
      • Aumento de la sensibilidad dental
      • Mediante examen clínico y radiografías específicas. Generalmente la existencia de sombras radiolúcidas junto a restauraciones previas.
    • Población: Pacientes tratados con prótesis o empastes. 

Y ¿qué es eso de la caries rampante?

Es aquél tipo de caries con una evolución bastante rápida; es decir, desde el momento que afecta al esmalte hasta llegar a la dentina, pulpa y raíz se desarrolla en un breve espacio de tiempo.

Aunque puede afectar a todo tipo de personas, es bastante común entre los bebés; de ahí, que también reciba el nombre de caries del biberón.

Tratamientos existentes

Los tejidos dentales afectados por la caries no pueden regenerarse; es decir, la acción de la caries, como hemos dicho anteriormente, es irreversible.

Todos los tratamientos para las caries tienen como objetivo devolver la estructura perdida al diente forman parte de lo que se conoce como odontología restauradora.

En razón de esa estructura perdida, los tratamientos serán:

  • Para caries muy incipientes que sólo han afectado a parte del esmalte, un tratamiento a base de empaste mínimamente invasivo. El objetivo es recuperar ese esmalte por medio de la reparación, sin dañar el resto del diente. 
  • Para caries que han traspasado el esmalte y han llegado a la dentina sin generar demasiada destrucción estructural, el tratamiento más normal es la obturación. Este proceso, más conocido como empaste, consiste en la eliminación del tejido atacado por la caries y su sellado con resina sintética, conocida como composite. De esta manera, se elimina el foco bacteriano y se impide que la caries siga avanzando hacia la pulpa y la raíz. Dentro de los tratamientos de obturación tenemos:
    • Reconstrucciones indirectas, realizadas por el laboratorio fuera de boca y cementadas en boca. Otorgan más resistencia. Se utilizan para destrucciones de varias partes de las coronas.
    • Reconstrucciones directas: Son las más extendidas por su inmediatez. Indicadas cuando existe una destrucción de sólo algunas partes del diente. Se trata de intervenciones realizadas directamente por el dentista en la boca del paciente: empaste o reconstrucción.
  • Para los supuestos de caries avanzadas que han llegado a destruir todos los tejidos del diente y alcanzar el nervio, el tratamiento a seguir será el conocido como tratamiento de conducto o endodoncia. Consiste en evitar la extracción de la pieza extirpando la pulpa (matar el nervio) y el sellado de sus conductos con un relleno de material inerte a través de diferentes tipos de reconstrucciones.

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Caries: consejos de prevención

Desde Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, repetimos una y otra vez que el mejor tratamiento es la prevención.

Por ello debes tener en cuenta:

  • Llevar a cabo, de forma diaria, una completa higiene bucal que, además del cepillado, contemple el uso de seda dental y enjuagues bucales.
  • Cuidar de los excesos de azúcar, almidón y carbohidratos en la alimentación.
  • Mantener revisiones periódicas con tu dentista y planificar limpiezas profesionales en la clínica. 

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Si tienes dudas sobre éste u otro tema, no dudes en consultarnos o visitarnos. En Dr. Calvo, tu clínica dental en Sevilla, te recomendamos que, desde los primeros signos de caries u otra patología, acudas a nuestro centro. Recibirás experiencia profesional contrastada y elaboraremos el mejor diagnóstico de la salud de tu boca. 

¡ Anticípate al avance de las caries y no perderás los nervios

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